Tirando de gramos, subiendo de grados.

jueves, 7 de marzo de 2013

Hablo de fugarnos para no perder el norte, para no perderte, para no perdernos.

Comiendo techo, reventando mis nudillos contra las paredes que me escuchan llorar cada noche. Llorar por lo que nunca llegamos a ser, por todo lo que dejamos escapar.

Y desde que te fuiste en mi vida es siempre invierno, nunca sale el sol. Tus caricias ya no activan mis sentidos y ya no se me pone la piel de gallina al escucharte. Ya no controlo los latidos de mi corazón, ni los litros de lágrimas que salen de mis ojos cada noche.

No sé, llegaste a mi vida, arrasaste con mis esquemas, quebraste mis planes y te fuiste, llevándote mi cordura.

Solo espero que, mientras yo ahora me lamento por lo que perdimos, muchas parejas se estén follando. Se estén amando con ganas. Y ojala que no sea como nosotros. Y que si duran sea para siempre. Mejor eso que esperar a ir demasiado de la mano de algunas drogas para no echarte a llorar de menos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario