Y desde que te fuiste en mi vida es siempre invierno, nunca sale el sol. Tus caricias ya no activan mis sentidos y ya no se me pone la piel de gallina al escucharte. Ya no controlo los latidos de mi corazón, ni los litros de lágrimas que salen de mis ojos cada noche.
No sé, llegaste a mi vida, arrasaste con mis esquemas, quebraste mis planes y te fuiste, llevándote mi cordura.
Solo espero que, mientras yo ahora me lamento por lo que perdimos, muchas parejas se estén follando. Se estén amando con ganas. Y ojala que no sea como nosotros. Y que si duran sea para siempre. Mejor eso que esperar a ir demasiado de la mano de algunas drogas para no echarte a llorar de menos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario